4/2/08

Más «coca» en España de la que todos piensan

         Compartir: Compartir Compartir Compartir Compartir Compartir Compartir

Font: larazon.es. 4 de febrer de 2008.

Interior insiste en el gran aumento de las incautaciones, pero el precio se mantiene

En los últimos seis años, el precio medio de la dosis ha pasado de los 13,61 euros de 2001 a los 14,92 del primer semestre de 2007.

MADRID- Tras conocer en junio el informe anual de la ONU que colocaba a España al frente del consumo mundial de cocaína por delante de Estados Unidos, decía la entonces ministra de Sanidad, Elena Salgado, que una de las razones que habían encaramado a nuestro país a lo más alto de esta sonrojante tabla era el bajo coste al que los consumidores podían hacerse con esta droga. El dossier de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga (Onudd) informaba de que el gramo de cocaína cuesta en España un 25 por ciento menos que en EE UU y un 17 por ciento más barato que el precio medio de una quincena de países de la Unión Europea.

El estudio dejaba también entrever una tendencia confirmada ahora en el «Informe sobre precios y purezas de las drogas» del primer semestre del presente año confeccionado por el Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado (CICO), dependiente del Ministerio del Interior: que el precio de esta sustancia estupefaciente se ha estancado en los últimos años. Si en 2001 se podía comprar un gramo de esta droga por unos 59,70 euros, este año su valor apenas ha subido hasta los 61,69. Algo similar ocurre con el coste de las dosis, que ha pasado de los 13,61 euros en 2001 a los 14,92 actuales; y con el del kilo, la unidad de base en el tráfico al por mayor, que ha pasado de costar 34.640 euros el kilo en 2001 a los 33.789 que se pagaban en los primeros meses de este año.

Con los datos de cocaína decomisada y de número de consumidores en la mano, a los expertos, sin embargo, no les cuadra este estancamiento de los precios. La lógica, como expone el propio informe del CICO, llevaría a pensar que un  aumento cada vez mayor de las incautaciones -el pasado año, las Fuerzas de Seguridad decomisaron casi 50 toneladas de cocaína, la mitad de todos los alijos interceptados en la UE- debería haber llevado a un hipotético desabastecimiento de un mercado «que ha aumentado ostensiblemente en número de consumidores». Y la consecuencia lógica de todo ello, sumada la reducción de la oferta y el aumento de la demanda, debería haber sido un acusado aumento de los precios. Sin embargo, la tendencia en los últimos años, aunque del pasado a éste se ha producido un ligero repunte -sobre todo en el coste medio del gramo, que se ha encarecido más de 1 euro hasta colocarse casi en los 62 euros-, viene siendo «a la baja».

¿Cuál es la explicación a esta aparente contradicción? Según este organismo, adscrito a la Secretaría de Estado para la Seguridad, dos podrían ser las causas. La primera, que la producción mundial de cocaína sea superior a la estimada. Y la segunda, la que parece más segura, según los analistas del CICO, es que hay más operaciones exitosas de introducción» de cocaína en España de las que se estima, lo que habría tendido a estabilizar su precio a pesar del aumento de la
demanda.

Según el último informe de Europol sobre el tráfico de cocaína, el pasado año fueron introducidas en la UE unas 250 toneladas de esta droga. Sin embargo, a los expertos les resulta muy complicado cuantificar con exactitud la cantidad real de esta sustancia que entra en el país. «Los únicos datos seguros son los de los alijos de los que nos incautamos. Lo demás es pura especulación», explican fuentes policiales.

Para los agentes no resulta sencillo luchar contra un tráfico ilícito que tiene en España el vértice de entrada en Europa de las tres grandes rutas del contrabando de coca: la norte, que parte del Caribe, pasa por las Azores y de allí es despachada a España y Portugal; la central, que desde Suramérica, Cabo Verde o Madeira es enviada a Canarias; y la sur, también con origen en Sudamérica y que, tras tocar la costa africana, pasa a España y Portugal.

La pureza de la droga ofrecida a los consumidores, o, para ser más exactos, la falta de pureza, podría explicar también el mantenimiento de los precios. Los mismos kilos de cocaína pueden abastecer un repunte de la demanda si están más cortados. Según el CICO, la pureza media de la dosis de cocaína ha caído significativamente, del 46 al 41 por ciento, en el último año. No obstante,
en los años analizados «se puede afirmar que, globalmente, la pureza de la cocaína en los últimos siete años tiene una ligera tendencia al alza, que se estima continúe en el próximo periodo», lo que descartaría a este factor como el decisivo para el citado freno de los precios.

Otra de las drogas cuyo consumo ha experimentado un notable repunte en los últimos años es la heroína. La producción de opio cayó drásticamente en el año 2001 a un tercio de la de los años inmediatamente precedentes debido a la «guerra contra el terror» que desató Estados Unidos en Afganistán, país en el que, junto a Myanmar, se concentra el 85 por ciento del cultivo mundial de la adormidera. Esta circunstancia elevó los precios y disminuyó su pureza, factores que se han corregido en los últimos años. El kilo de heroína ha caído de los 43.740 euros en 2002 a poco más de 37.000 este año. La bajada del precio, apunta, se debe a que la producción de heroína se ha recuperado sobradamente y que la diferencia de la pureza, aunque a la baja, no es muy significativo.

En lo relativo al cannabis, el informe destaca una tendencia a la contención de precios con tendencia a la baja en el coste por kilos de los tres derivados analizados, la marihuana, la resina de hachís y el aceite de hachís. El precio del gramo de marihuana, por ejemplo, ha subido de los 2,76 euros de media en 2001 a los 3,16 en 2007, mientras que el del kilo ha bajado de los 1.093 euros a los 863.

Per a descarregar-te la notícia original clica aquí.

Tags de l'article:

Etiquetes: , ,
Utilitza l'enllaç curt per les xarxes socials:
blog comments powered by Disqus